Estimular una economía inclusiva, innovadora y creadora de empleo
"Una economía sostenible no se mide únicamente por la riqueza que produce, sino por su capacidad para crear oportunidades, valorar talentos y ofrecer a todos los medios para contribuir al desarrollo. El empleo, el emprendimiento y la innovación son los cimientos de una prosperidad compartida."
El desarrollo económico constituye uno de los principales motores de transformación de las sociedades. Cuando es inclusivo, innovador y creador de empleo, favorece la reducción de la pobreza, fortalece la resiliencia de las comunidades y mejora de manera sostenible las condiciones de vida de las poblaciones. Por el contrario, un crecimiento que deja atrás a una parte de la población perpetúa las desigualdades, debilita la cohesión social y limita el potencial de desarrollo de las naciones.
Los cambios económicos, tecnológicos y medioambientales están rediseñando hoy los modelos de producción, inversión y creación de valor. Las economías deben volverse más competitivas, innovadoras y resilientes para hacer frente a los desafíos de la globalización, la transición digital y el cambio climático. En este contexto, el desarrollo del emprendimiento, el apoyo a las pequeñas y medianas empresas, la promoción de la innovación y la mejora de la empleabilidad se convierten en prioridades estratégicas para construir un crecimiento sostenible que genere oportunidades.
La Asociación Mundial para el Desarrollo (AMD) considera que la prosperidad económica debe ser accesible para todos. Su ambición es contribuir al surgimiento de economías capaces de crear empleos decentes, fomentar la iniciativa privada, apoyar la innovación y permitir que mujeres, jóvenes y emprendedores accedan a los recursos, las competencias y la financiación necesarios para hacer realidad sus proyectos. Una economía inclusiva es ante todo una economía que transforma el potencial humano en valor sostenible en beneficio de toda la sociedad.
En esta perspectiva, la AMD apoya a los Estados, las instituciones públicas, las organizaciones internacionales, el sector privado, las instituciones financieras y los actores económicos en el diseño e implementación de políticas e iniciativas que fomenten el emprendimiento, el desarrollo de las cadenas de valor, la empleabilidad, las finanzas inclusivas, la innovación, la inversión productiva y el fortalecimiento de las capacidades empresariales. También apoya el desarrollo de competencias empresariales, el acceso a los mercados, la promoción de tecnologías innovadoras y la creación de ecosistemas propicios para el crecimiento económico.
La AMD privilegia un enfoque basado en la cooperación, la asociación y la innovación. Fomenta el diálogo entre los poderes públicos, el sector privado, los inversores, las universidades, los centros de investigación y las organizaciones de la sociedad civil para construir soluciones económicas adaptadas a las realidades territoriales. Convencida de que el desarrollo económico sostenible se basa en instituciones sólidas y actores competentes, fomenta las reformas, el desarrollo de capacidades y la difusión de buenas prácticas que fortalecen la competitividad, la inclusión y la resiliencia de las economías.
A través de esta prioridad estratégica, la AMD trabaja para construir economías capaces de crear oportunidades para todos, valorar los talentos, estimular la innovación y fomentar un crecimiento que beneficie de manera sostenible a las poblaciones. Su compromiso busca hacer de la economía un motor de progreso social, estabilidad y desarrollo humano.
Estimular una economía inclusiva, innovadora y creadora de empleo significa permitir que los talentos se expresen, que las empresas prosperen y que las sociedades construyan una prosperidad sostenible basada en la iniciativa, la innovación y la responsabilidad colectiva. Es esta visión la que guía la acción de la Asociación Mundial para el Desarrollo a favor del desarrollo económico al servicio de los pueblos y las comunidades.